Por: Kinnereth Illescas
Domingo, día de estar en casa y convivir con la familia, el del descanso, el del futbol, domingo por excelencia el mejor día para placear.
Domingo por la mañana: Caminaba por Plaza Sendero Ixtapaluca, una plaza que apenas hace 5 años fue inaugurada en el libramiento a Cuautla, cerca del municipio de Ixtapaluca y a unos 5 minutos de Chalco.
Mientras caminaba, recordaba. Cuando la plaza abrió en esta zona no había otros lugares a los que salir que no fueran el mercado y algunos pequeños parques descuidados por el estado a los que poca gente asistía por la inseguridad que había, Por lo que al llegar las plazas la gente cada domingo sale en compañía de su familia a “placear”, caminar de un lado a otro de plaza deteniéndose en cada aparador, comiendo un helado, platicando en una cafetería y de vez en cuando comprando algún artículo necesario o no para el hogar.
Definitivamente esta no es una plaza como “Parque lindavista” ni “Parque delta”, en esta plaza no hay un SEARS, ni un Liverpool, mucho menos un Palacio de hierro. Esta es una plaza hecha quizás para una clase más obrera, para una clase que apenas se inicia en el arte de conocer marcas, parecer plástica y vender su alma a cómodos meses sin intereses.
Aun es temprano son las 10 de la mañana y el estacionamiento se encuentra casi vacío, algunos locales aun están cerrados, el cinepolis aun no vuele a mantequilla ni palomitas la poca gente que hay se concentra en el Toks y en Potzolcalli, finalmente es hora del desayuno. Hace mucho frio, el día está nublado pero bueno esta plaza nunca a sido muy caliente ni siquiera templada, en los días de más calor al entrar a la plaza se siente un frio intenso producto del aire acondicionado, el clima del edificio de un solo piso contrasta con esa entrada del estacionamiento que da la sensación de estar cerca de la playa por sus palmeras en fila adornadas con una serie, de esas que se les ponen a los árboles de navidad con focos de color amarillo, que por las noches crean un ambiente como de fiesta con la luz que cambia de color en unos cuadros que se encienden sobre el letrero de SORIANA.
La gente que se ve en la plaza es tan diversa, es una plaza en la que igual podemos encontrar un Jr. Delgado, alto, blanco de labios rosas, comprando en martí unos tenis carísimos para estrenarlos en el Sport City que está cruzando la calle, o a un señor de piel muy oscura, camisa a cuadros que pasea con su familia por pasar un rato agradable en la zona de comidas donde está un carrusel para los niños. Sin embargo dominan los vecinos de los fraccionamientos cercanos, Geovilla Santa Bárbara, San buenaventura (ARA), y 4 vientos. Gente que en su mayoría llego ahí porque ya no hay espacio en el D.F. y para la que esta plaza fue todo un desahogo.
Domingo por la tarde: Casi son las 3 de la tarde y en el estacionamiento no cabe ni un alfiler, el cine está lleno las salas más solicitadas son las llamadas salas digitales donde se exhiben las películas en tercera dimensión, las cajas del Soriana están llenísimas y en la caja rápida para no más de 10 productos una señora con el carrito a reventar.
Hay muchísima gente y todo parece transcurrir en calma, hay algunas personas con sus hijos esperando que pase el trenecito que recorre la plaza y la zona para niños frente al cine se llana de carcajadas por un lado en contraste con las caras serias de los vendedores de autos que comparten el espacio con los niños.
Es el mismo lugar donde en ocasiones especiales se presenta Tatiana y se realizan concursos de belleza del municipio y presentaciones de academias de danza que promueven la cultura entre los asistentes.
Es un domingo familiar, es un pequeño momento para despejarse del trabajo y las deudas. Es domingo para Placear y seguir placeando hasta que empiece a anochecer.